ELEVA TU SISTEMA INMUNOLÓGICO CON UN AJUSTE QUIROPRÁCTICO

  1. El sistema inmunológico es la defensa natural de nuestro cuerpo contra las infecciones, como las bacterias y los virus, nos ayuda a mantenernos sanos de manera natural.
 

Cada vez que te ajustas mejoras la función de tu sistema inmunológico

  1. Los cuidados quiroprácticos influyen positivamente en el funcionamiento del sistema inmunológico del cuerpo humano

 

  1. Las situaciones de estrés producen una alteración de la respuesta del sistema inmunológico que lo deja más expuesto a las enfermedades.

Fuente: La quiropráctica y su influencia en el sistema inmune. Kephra Froehlich

 

  1. Con el ajuste quiropráctico, incremente la función de los linfocitos T, un tipo de glóbulo blanco que ayuda al cuerpo a combatir enfermedades o sustancias dañinas.

Fuente: The effects of specific upper cervical adjustements on the CD4 counts of HIV positive patients.

Pero R. “Medical Researcher Excited By CBSRF Project Results. “The Chiropractic Journal, August 1989;32.

¿Qué es el sistema inmunitario?

El sistema inmunitario es el sistema de defensa del cuerpo contra las infecciones. El sistema inmunitario, ataca a los gérmenes invasores y nos ayuda a mantenernos sanos.

¿De qué partes consta el sistema inmunitario?

Muchas células y órganos colaboran entre sí para proteger al cuerpo. Los glóbulos blancos (también llamados «leucocitos«), desempeñan un papel importante en el sistema inmunitario.

Hay un tipo de glóbulos blancos, llamados fagocitos, que devoran a los organismos invasores. Otro tipo de glóbulos blancos, llamados linfocitos, ayudan al cuerpo a reconocer a los invasores y a destruirlos.

Un tipo de fagocitos son los neutrófilos, que luchan contra las bacterias. Si a un médico le preocupa que alguien tenga una infección bacteriana, lo más probable es que le pida un análisis de sangre para saber si tiene una cantidad muy elevada de neutrófilos. Hay otros tipos de fagocitos que desempeñan sus propias funciones para asegurarse de que el cuerpo responde adecuadamente a los gérmenes invasores.

Los dos tipos de linfocitos son los linfocitos B y los linfocitos T. Los linfocitos se fabrican en la médula ósea y permanecen allí y maduran hasta convertirse en linfocitos B, o bien se desplazan hasta la glándula del timo y maduran hasta convertirse en linfocitos T. Los linfocitos B vienen a ser el sistema de inteligencia militar del cuerpo: detectan a los invasores y los inmovilizan. Los linfocitos T actúan como si fueran soldados: destruyen a los invasores que ha detectado el sistema de inteligencia.

¿Cómo funciona el sistema inmunitario?

Cuando el cuerpo detecta sustancias extrañas que lo invaden (llamadas “antígenos”), el sistema inmunitario trabaja para reconocerlas y eliminarlas.

Los linfocitos B se encargan de fabricar anticuerpos. Se trata de unas proteínas especializadas que localizan e inmovilizan a antígenos específicos. Los anticuerpos siguen existiendo en el cuerpo de una persona. Por lo tanto, si el sistema inmunitario se vuelve a encontrar con ese antígeno, dispondrá de anticuerpos para que desempeñen su función. Por eso, cuando una persona contrae determinada enfermedad, como la varicela, lo más habitual es que no vuelva a contraer esa enfermedad.

Esto también explica que las vacunas sirvan para prevenir algunas enfermedades. Una vacuna introduce en el cuerpo el antígeno de una forma que no hace que la persona vacunada enferme. Pero permite que el cuerpo fabrique anticuerpos que la protegerán de futuros ataques por parte del germen causante de esa enfermedad.

Aunque los anticuerpos pueden reconocer un antígeno e inmovilizarlo, no lo pueden destruir sin ayuda. Esa es función de los linfocitos T. Estas células se encargan de destruir a los antígenos que han sido inmovilizados por los anticuerpos o a aquellas células que se han infectado o que han cambiado por algún motivo. (Algunos de los linfocitos T se llaman «células asesinas» o «células k» [del inglés; killer = asesino]). Los linfocitos T también ayudan a indicar a otras células (como los fagocitos) que desempeñen su función.

Los anticuerpos también pueden:

  • neutralizar toxinas (sustancias venenosas o perjudiciales) fabricadas por distintos organismos.
  • activar un grupo de proteínas llamadas complemento que también forman parte del sistema inmunitario. El sistema del complementoayuda a destruir bacterias, virus y células infectadas.

Todas estas células especializadas y partes del sistema inmunitario ofrecen al cuerpo protección contra las enfermedades. Esta protección se llama inmunidad.

Los seres humanos tienen tres tipos de inmunidad: la innata, la adaptativa y la pasiva.

  • La inmunidad innata: todo el mundo nace con una inmunidad innata (o natural), un tipo de protección general. Por ejemplo, la piel actúa como una barrera para impedir que los gérmenes entren en el cuerpo. Y el sistema inmunitario sabe reconocer cuándo algunos invasores pueden ser peligrosos.
  • La inmunidad adaptativa: la inmunidad adaptativa (o activa) se desarrolla a lo largo de la vida de una persona. La inmunidad adaptativa se desarrolla cuando la gente se va exponiendo a enfermedades o se inmuniza a ellas a través de las vacunas.
  • La inmunidad pasiva:la inmunidad pasiva es un tipo de protección «prestada» de una fuente externa y es de breve duración. Por ejemplo, los anticuerpos que contiene la leche materna proporcionan al bebé una inmunidad temporal contra las enfermedades a que se había expuesto su madre.

 

Fuente: Larissa Hirsch, MD, octubre de 2019

Visitanos en el df

Angel Urraza 303, Col. Insurgentes San Borja, Alc. Benito Juárez, C.P. 03100, Ciudad de México.

Contamos con Estacionamiento!

LLÁMANOS

Nuestro horario de atención en DF es de 9:00 a 14:30 y de 15:30 a 19:00

55 8226 8105

Contáctanos en cdmx

Nos puedes enviar un correo electrónico si así lo prefieres

contacto@wellnow.com.mx

Call Now Button
× Chat!