mayo 22, 2019 by @adminwell 0 Comments

Lo que callamos los programadores: el dolor físico de la labor informática.

¿No te ha pasado que después de un maratón de vídeos en YouTube sientes un dolorcito molesto en el cuello o en la parte baja de la espalda? ¿Creerías si te decimos que para algunos profesionistas, esa molestia aparentemente ínfima, es una constante y hasta un riesgo laboral y de salud relevante? Pues es cierto, y por más extraño que parezca estas afectaciones pueden llegar a ser incapacitantes.

La tecnología no sólo cambió nuestras interacciones diarias, también generó y aumentó la frecuencia de afectaciones físicas causadas por el trabajo constante frente a una computadora o la interacción con sus distintos componentes. Tan sólo hay que preguntar a un programador, ingeniero en sistemas y a los profesionales en el área informática.

Pongamos un ejemplo:

Un programador es el encargado de generar código que pueda traducirse en acciones concretas. Para ello trabaja con dos monitores, uno donde genera dicho código y otro para testear con total libertad sus resultados. En ocasiones, también tendrá dos monitores para interactuar con distintos sistemas operativos o lenguajes de programación orientados a propósitos específicos. Como resultado, durante su jornada debe permanecer mucho tiempo sentados, girar el cuerpo o la cabeza constantemente para trabajar y revisar los resultados en cada uno de ellos.

Quizás el primer día no muestre mayor molestia, pero si la postura no es la adecuada o la frecuencia es muy elevada, seguro que después de un tiempo comenzará a sentir “piquetitos” en el cuello que pueden extenderse hasta la parte superior de la cabeza o bien a la espalda baja.

Debido a la enorme carga de trabajo que llegan a tener y la presión por el aumento de la productividad, ven estos inconvenientes como situaciones a sortear o “gajes del oficio”. Sin embargo, si los malestares no son tratados o corregidos pueden transformarse en afectaciones mucho más complejas que no sólo reducirán el rendimiento del trabajador, también complicarán el desarrollo normal de su vida diaria.

Para tener más claro el panorama de los profesionales informáticos, revisemos algunos de los padecimientos más frecuentes entre programadores, ingenieros en sistemas y diseñadores gráficos:

  • Osteoartritis. Se trata de la forma más común de artritis y está provocada por el debilitamiento del cartílago que permite el movimiento libre de las articulaciones. Al reducirse el cartílago, los huesos comiencen a friccionar generando un dolor agudo al momento de realizar cualquier actividad. Puede afectar a las rodillas, la cadera y las manos.
  • Síndrome del Túnel Carpiano. El nervio medio y el ligamento carpiano se encuentran en la muñeca, ambos permiten la sensibilidad y la amplia movilidad de nuestras manos. Sin embargo, si se realizan movimientos repetitivos en una posición incómoda, el nervio puede inflamarse provocando hormigueos, dolor, entumecimiento y debilidad que puede extenderse hasta los dedos o el hombro.
  • Lumbalgia. No importa si estamos en constante movimiento o estáticos, la zona lumbar sostiene la mayoría del peso superior del cuerpo. Al no tener una postura adecuada se puede generar más presión, provocando degeneración de la espalda, dolores crónicos, hernias y desgaste de los discos invertebrales.
  • Ciática. Es muy común que se presente cuando pasamos sentados por largas jornadas de trabajo, por pasar mucho tiempo sentado o parado. Se puede manifestar con dolor en espalda baja, en el glúteo, o con hormigueo en la pierna y puede extenderse hasta el dedo gordo del pie. Debe atenderse de inmediato antes de generar posturas que alteren la biomecánica de la columna vertebral y debilidad en las piernas.
  • Dolor de cuello y espalda. El cuello es una de las partes más flexibles del cuerpo, pero también la que mayor impacto puede recibir del funcionamiento del mismo. La degeneración por una mala postura o la falta de ejercicio, se puede manifestar con hormigueo en las manos, dolores agudos en la espalda, dolor de cabeza, mareos y náuseas constantes.

Ahora, escuchar todos estos padecimientos puede causar mucho miedo. Pero, no hay que alarmarse, afortunadamente existen tratamientos comprobados científicamente que pueden ayudar aminorar y sanar progresivamente los efectos de los mismos. Y lo mejor de todo: pueden prevenirse.

En Wellnow contamos con especialistas comprometidos con la prevención y rehabilitación de tus sistemas nerviosos, muscular y esquelético. Creemos en la cultura del bienestar, y sabemos que un Work Life Balance sólo es posible cuando el cuidado de tu cuerpo forma parte de las prioridades en tu mes a mes. Una consulta de valoración y un plan de tratamiento Wellnow pueden ser la diferencia en tu vida diaria.

Además del servicio a tu columna con especialistas quiroprácticos hay algunas medidas sencillas que pueden ayudar a evitar o reducir los primeros síntomas de desgaste físico, si bien no sustituyen la atención ortopédica si pueden amortiguar el daño.

  1. Mobiliario adecuado. La ergonomía es una rama del diseño industrial orientada a la fabricación de muebles que se adapten a las medidas anatómicas del cuerpo, con el fin de evitar accidentes o desgaste físico. Cuando adquirimos un escritorio, no sólo trata de elegir el más bonito o vanguardista sino aquel que se adapte a la forma natural del cuerpo.
  2. Corrección de la postura. Es muy común “desparramarnos” cuando nos sentamos a trabajar, incluso pensamos que así aumenta la comodidad y nos permitirá mantener jornadas más largas; sin embargo, no es tan cierto como parece. Aunque tampoco se trata de estar rectos cual tabla o incómodos, la postura que tomas para tu jornada es vital para el cuidado o daño de tu columna. En tu próxima sesión en Wellnow te ayudamos a descubrir la posición idónea para el cuidado de tu espalda. Si al principio te cuesta mucho trabajo, puedes ayudarte de aditamentos o “descansar” de esta postura, procurando mantenerla el mayor tiempo posible.
  3. Ejercicios físicos. Es importante designar un momento del día para realizar alguna rutina de ejercicio que le permita a nuestros huesos y músculos “desentumirse”, sobre todo si tenemos jornadas de trabajo en las que estamos sentados prácticamente todo el día. Pero en el dado caso de no poder hacerlo, puedes practicar en la oficina. En Wellnow podemos mostrarte algunos tipos de estiramiento, flexiones de las que pueden generar un cambio significativo.
  4. Distribución del mobiliario. No basta con tener muebles ergonómicos, también es importante su distribución en la oficina. Por ejemplo, si tenemos que trabajar con dos monitores, hay que pensar una forma en la que su visualización no implique una posición poco natural para el cuerpo. Incluso, podríamos valorar si es necesario contar con ellos o podemos hacer uso de otras herramientas tecnológicas para tener los mismos resultados con mayor comodidad.

Ahora que hemos revisado tanto los padecimientos como algunas medidas para evitarlos no podemos dejar de mencionar la importancia de escuchar a nuestro cuerpo. Hay programadores que pueden llegar a perder la movilidad temporal de un dedo a causa del túnel carpiano y en lugar de solucionar el problema de raíz recurren a medidas temporales que les permita seguir trabajando; cuando es una señal clara de un organismo que necesita descanso y atención profesional. El ansia por la productividad puede ser dañina si esta evita que mantengamos un cuerpo sano. Nuestra meta primordial debe ser el cuidado de nuestro organismo, los beneficios por ello vendrán por sí solos.

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